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Hace ocho años sucedió algo trascendental en mi vida, y digo trascendental porque realmente así lo fue; ocurrió un gran cambio en ella y a partir de ese momento no volví a ser el mismo, pude notar como de manera sistemática y esto gracias al Espíritu Santo fue creciendo en mi un gran interés por querer conocer y aprender cada vez más de DIOS, de lo que está escrito en su Palabra, de lo que expresan los evangelios acerca de la vida y obra de Jesús, entre otros y fue así como también pude darme cuenta que DIOS me ama y tiene un plan maravilloso para mi vida, pero que la única forma de acercarme a Él es a través de su hijo Jesús, no existe otra. Muy claramente lo dice la escritura en el libro del discípulo Juan 14:6 “Yo soy el camino y la verdad y la vida; nadie viene a el Padre si no por mí” exclusivo y excluyente - No hay otro camino.
Recuerdo perfectamente como muchas de las personas que en ese momento me rodeaban notaron el cambio - fue evidente, comenzaba una nueva criatura - y por tal motivo me dijeron un sinnúmero de cosas que ya ustedes se estarán imaginando, porque estoy seguro también les sucedió lo mismo; pero hubo una pregunta que se volvió común denominador porque casi todos la expresaban y era: ¿Te cambiaste de religión? y con la seriedad y la tranquilidad que me caracterizan, además colocándole un poco de jocosidad al asunto, les respondía: NO me he cambiado de religión, yo lo único que he hecho es cambiar la RELACIÓN CON DIOS, me he acercado más a Él, le he entregado todos los aspectos de mi vida, Él es hoy día mi confidente y es lo mejor que me ha podido pasar.
Asisto a esta gran iglesia desde hace aproximadamente (15) quince meses, junto con mi esposa y dos nietos, debo manifestarles que en ella nos sentimos muy cómodos, y consideramos que aquí hemos encontrado todo lo que como hijos de DIOS necesitamos para continuar con un sano crecimiento y cumpliendo con nuestros deberes como cristianos. Utilizo el termino continuar porque esto es lo que debe hacer un cristiano genuino.
Debo resaltar la labor realizada por la anterior iglesia en cabeza de su pastor, aprendí que debo “por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones “ - Mateo 28:19 - este mandato esta grabado en mi mente y sellado en mi corazón y es lo que hago cada vez que puedo; laboro actualmente como Docente y Facilito procesos de aprendizaje en varias áreas del conocimiento, esto desde luego es posible gracias a DIOS, quien es el que permanentemente me da la fuerza, aviva mi entendimiento y me llena de su amor y sabiduría para lograrlo, luego no puedo permitirme dejar pasar un grupo de estudiantes que tengo en frente sin antes hablarle de las buenas nuevas de Jesús, sobre todo sabiendo de antemano que la gran mayoría de estas personas lo necesitan.
Amo esta nueva familia espiritual -CES, espero y deseo no tener que volver a cambiar nunca más de iglesia; pero nadie conoce cual es la voluntad de DIOS y si eso ocurriese algún día, seguiré obedeciendo al Señor mientras él me lo permita.
Porque si algo me ha quedado claro después de llevar durante muchos años a Jesús en mi corazón es que: LA RELACIÓN ES CON DIOS.
Wilmar Mondragón Muñoz
Ministerio de Varones
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