UNA NUEVA MANERA DE PENSAR

 

No cabe duda que hoy en día "pensamos" en forma diferente. La generación anterior, en la época moderna se caracterizaba por un afán en la búsqueda de la verdad, no era posible que una cosa pudiera ser y no ser al mismo tiempo. Primaba la búsqueda racional, y la apologética reinaba en las universidades, en torno a temas doctrinales como marxismo y cristianismo, evolución o creación. Aceptábamos ser dirigidos por patrones externos de conducta en la medida que los encontrábamos lógicos y racionales. El pragmatismo había reemplazado al existencialismo. Esto genero sin embargo una sociedad altamente interesada en el logro, el progreso y lo material. Las bases del tremendo desarrollo tecnológico actual fueron hace 20-30 años atrás.

 

Lamentablemente, el progreso y la tecnología no nos trajeron la felicidad y se ha generado una desconfianza y temor acerca del futuro. La comunidad ha sido reemplazada por un individualismo angustiante. Pareciera que solo importo yo.

En este sentido hemos construido nuestras propias verdades y ya no importa probarlas como antes. Simplemente así lo creo yo y punto. Tampoco hay interés por demostrar que el otro está equivocado. Vivamos cada uno con su verdad y su ética. Esto incluso se ve en las Iglesias cristianas, si algo no me gusta simplemente me voy a donde me sienta bien.

Es la época pos- moderna. Lo que importa son mis deseos, mis sentimientos y mis instintos. Hay lugar para la homosexualidad, el lesbianismo, el aborto (soy dueña de mi cuerpo y puedo hacer con él lo que me la gana). Ahora ¿Qué lugar y aceptación puede tener un cristianismo que hable de sacrificio, de compromiso con la verdad, de sujeción a una manera de pensar y actuar que está en un código absoluto que es la Biblia ?.... ¿Que establezca la existencia de solo dos sexos, el masculino y femenino?.... ¿Que la verdadera recompensa esta en el cielo y no en la tierra?

 

Pidamos a Dios que nos permita ser fieles en todo, de ser encontrados haciendo lo que es debido, y compartiendo su Palabra, escuchen o dejen de escuchar. La medida del éxito de Dios es la fidelidad a Él y a su Palabra. El tiempo se acerca.

 

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Comunidad del Espíritu Santo