En este sentido hemos construido nuestras propias verdades y ya no importa probarlas como antes. Simplemente así lo creo yo y punto. Tampoco hay interés por demostrar que el otro está equivocado. Vivamos cada uno con su verdad y su ética. Esto incluso se ve en las Iglesias cristianas, si algo no me gusta simplemente me voy a donde me sienta bien.
Es la época pos- moderna. Lo que importa son mis deseos, mis sentimientos y mis instintos. Hay lugar para la homosexualidad, el lesbianismo, el aborto (soy dueña de mi cuerpo y puedo hacer con él lo que me la gana). Ahora ¿Qué lugar y aceptación puede tener un cristianismo que hable de sacrificio, de compromiso con la verdad, de sujeción a una manera de pensar y actuar que está en un código absoluto que es la Biblia ?.... ¿Que establezca la existencia de solo dos sexos, el masculino y femenino?.... ¿Que la verdadera recompensa esta en el cielo y no en la tierra?
Pidamos a Dios que nos permita ser fieles en todo, de ser encontrados haciendo lo que es debido, y compartiendo su Palabra, escuchen o dejen de escuchar. La medida del éxito de Dios es la fidelidad a Él y a su Palabra. El tiempo se acerca.
Ministerio de Comunicaciones
Comunidad del Espíritu Santo
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