¿ES POSIBLE TRAER LA PRESENCIA DE DIOS A TRAVÉS DE LA OBEDIENCIA?

 

Dios está en todas partes; esta es una de las características que lo hacen un ser único y sin igual. Sin embargo la Biblia a lo largo de varios pasajes menciona que hay ocasiones en las cuales Dios se manifiesta de tal manera en un lugar o persona, que su presencia pasa de ser intangible a una experiencia real y sobrenatural. En estos casos decimos que la presencia del Señor ha llegado.

Estar en la presencia de Dios es la experiencia más grandiosa, gratificante y enriquecedora que pueda vivir el ser humano. La Biblia dice que en su presencia hay plenitud de gozo (salmo 16:11) es decir, felicidad total. No hay otro espacio en el cual el hombre pueda ser más feliz que en la compañía intima de su creador. En la presencia de Dios no existe la confusión y en ella encontramos las respuestas a muchos de nuestros interrogantes; el señor nos dice en el salmo 36:9: "Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz".

Desde el principio fuimos creados por Dios con el propósito eterno de permanecer a su lado; nuestro diseño demandaba en ese entonces así como lo demanda hoy, la cercanía del creador para poder vivir una vida completa y feliz. Literalmente estamos muertos sin Él y fue eso lo que pasó a causa de la desobediencia. El ser humano no fue creado para morir, sin embargo la muerte viene a causa del pecado puesto que este nos separa radicalmente de Dios.

Esta es la razón por la cual el hombre siempre busca una “deidad” para tratar de compensar el vacio en su vida por la ausencia del verdadero y único Dios, pero es Él quien ha mostrado el camino de regreso. Dice la Biblia a cerca de Jesús: “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en Él, que es la cabeza de todo principado y potestad” Colosenses 2:8-10.

El anterior pasaje nos invita a vivir según las enseñanzas de Cristo y como consecuencia estaremos completos puesto que la presencia de Dios que habita en Él vendrá a nosotros. Vivir según Cristo implica obedecerlo y permitir que Él sea el Señor de nuestra vida, implica apartar un espacio en nuestro corazón para que Él habite allí y de esta forma amarlo y creer que no hay mejor guía que aquella que Él pueda darnos.

A través de la obediencia a Cristo, la presencia de Dios llega a nuestras vidas.

¡Que el Dios de la Biblia te bendiga!

 

 

Paulo Andrés Loaiza Villegas
Estudiante de Teología
Comunidad del Espíritu Santo