A veces quisiéramos que las respuestas de Dios no tardaran tanto, que los momentos difíciles, las pruebas, las dificultades económicas, fueran tiempos cortos y sin dolor; quisiéramos no tener que experimentar las tribulaciones de la vida, el desempleo, la enfermedad, las crisis matrimoniales, los problemas con los hijos, etc., y vivir constantemente en tiempos de completa armonía; sin embargo, Jesús dejo un claro mensaje cuando le dijo a sus discípulos “Estas cosas os escribo para que en mi tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33) Sencillamente lo que el Señor estaba haciendo, era preparando el corazón de sus discípulos para los momentos difíciles, y sin embargo aun así, con estas palabras, muchos de ellos dudaron del propósito de Dios para sus vidas.
Tal vez hoy estés atravesando por situaciones difíciles, por momentos en que la espera de una respuesta, parece convertirse en desesperación y está a su vez en angustia, sin embargo, al igual que a los discípulos, hoy Dios te recuerda que el tiene en sus manos tu problema, que lo ha hecho suyo, y que lo que Tu y Yo debemos hacer es encontrarnos con Él, recordar la manera en que Dios ha obrado antes, así mismo lo hará una vez más; que los plazos en que debes pagar tu obligación, no se le han olvidado, como tampoco el diagnostico de la enfermedad de tus seres queridos, ni mucho menos tus hijos por quienes tanto tiempo llevas orando. ¡No! Dios no lo ha olvidado… a veces pareciera que está distante, pero no lo está, El simplemente calla para que tú puedas hablar, para que puedas desahogarte, y luego, en el silencio de tu corazón y en la meditación de su palabra, puedas entender, que aunque “tu padre y tu madre te dejaren, con todo, Dios te recogerá” Salmo 27:10
La diferencia entre los creyentes y los no creyentes, está en la esperanza que tenemos los primeros, de saber que, TODA NUESTRA VIDA, pasado, presente y futuro, está en las manos de Dios; cuando Jesús nos dice: “Confiad, yo he vencido al mundo” nos está diciendo, cree, espera, descansa en mi; nos está invitando a que recordemos que aunque humanamente no existan más alternativas, soluciones y/o respuestas, Dios si la tiene, y está esperando a que nosotros con nuestras actitudes demostremos que realmente vivimos confiando en Él, y que nuestra vida no se basa solamente en escuchar sino también en practicar.
Recuerda que nuestra estadía en este mundo, es pasajera, es un simple alto en el camino hacia nuestro lugar definitivo, así que no te angusties por los problemas que vives aquí, al fin y al cabo, aquí quedaran; procura mas bien, con diligencia, ver como caminas mientras estas aquí, no sea que el Señor te pida cuentas hoy y aun no estés preparado, porque aunque a veces Dios parece distante, realmente esta más cerca de lo que imaginas.
Felipe Díaz
Ministerio Jóvenes
Comunidad del Espíritu Santo
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